Un paseo por las ruinas del Poblenou, el que fue gran barrio obrero de Barcelona.

Entradas etiquetadas como “Espiritismo

EL “ESPÍRITU REVOLUCIONARIO”

“Anarquismo, librepensamiento, higienismo, imanentismo masón, feminismo, antimilitarismo, teosofía, anticlericalismo, espiritismo…, corrientes de pensamiento que un efecto óptico nos hace contemplar hoy como distantes, vivieron aquí una apasionante promiscuidad, basada en la convicción común de que en verdad eran posibles y urgentes otros mundos, a los que se podía llegar a través de una racionalidad otra.” Manuel Delgado
En efecto, hoy nos pueden parecer conceptos antagónicos , pero alguien puede encontrar diferencias entre los cuatro conceptos de “las palabras de Cristo” y su antiestatismo, con el concepto clásico del anarquismo? Lo mismo puede decirse, ya jugando a tres bandas con la masonería, entendida ésta como la no conservadora, la igualitaria, laica o más bien agnóstica pues fija el bien común como sumo hacedor, o posibilitando otras carambolas que unen históricamente todo eso con el espiritismo y el feminismo. Hoy nos parece una difícil jugada, pero durante el último tercio del siglo XIX y el primero del XX eso confluyó y por poco que hurguemos nos van saliendo, unas más superficiales que otras, todas esas connotaciones.
Poca cosa se sabe de él,  pero Juan Torrents y Coral debió ser una de las personas más influyentes y activas dentro de las ideas sociales a finales del s. XIX que se movían en Sant Martí de Provençals,  entonces aún independiente de Barcelona. Desde su imprenta del Paseo del Triunfo nº 4 (actual Rambla del Poblenou, a la altura de la antigua gasolinera Vila Furró), el tipógrafo Juan Torrents imprimió la mayoría de periódicos del municipio, los más progresistas. Incluso el anarco-colectivista “El Grito del Pueblo”. En algunos casos iba más allá de la edición, era administrador o padre intelectual. A veces se ponía en una segunda fila y buscaba buenos colaboradores. Así pasó cuando inició una estrecha colaboración con Amalia Domingo Soler. 
Amalia fue una librepensadora y de las primeras feministas del país. Nacida en Sevilla, casi ciega hasta dar con un homeópata, fue una trabajadora incansable, que empezó a tener éxito con sus escritos hablando sobre la liberación de la mujer y el espiritismo. Así fue cuando viviendo en la Vila de  Grácia y formando parte del grupo espiritista “la Buena Nueva”, Juan Torrents y Luis Llach le proponen hacer una revista para mujeres, que ella titulará “La Luz del Porvenir” (1879-1898), pues Juan Torrents además de republicano (cuando eso era revolucionario), fue uno de los principales propagadores del espiritismo de aquella época.
Eran tiempos de efervescencia social cuando el espiritismo cala entre la clase trabajadora, porque tiene un mensaje liberador e intuitivo que remueve las emociones. 
Juan Torrents será el primero en editar la obra completa de Allan Kardec, un pedagogo francés, gran intelectual que descubrió en el espiritismo, ya a los cincuenta años, una lógica para entender el mundo y que creyó que se estaba dando  comienzo a una nueva regeneración de la Humanidad. De hecho lo que hizo es ordenar los escritos psicográficos de los mediums y trabajar en ese sentido. Su “escuela” tuvo gran influencia dentro del espiritismo y en los círculos barceloneses. 
No es de extrañar pues, que fuera en Barcelona donde en 1888 tuviera lugar el “Primer Congreso Internacional Espiritista” y Juan  Torrents y Amalia tuvieran una participación destacada en su preparación y desarrollo. Y es que a parte de los temas mediúmnicos se trató de otros como la reivindicación de la igualdad entre géneros, la enseñanza laica, la reforma penitenciaria, el rechazo a la industria de la guerra, el cooperativismo como modelo social, el asociacionismo y el socorro mutuo, la abolición completa de la esclavitud, la supresión de las fronteras y el desarme de los ejércitos, la llamada a una revolución social, política y cultural a partir del individuo, y la aceptación del espiritismo como  una ciencia positiva, psicológica y social, y a la vez  como una religión laica y sobre todo pacifista.
En 1900 se imprime desde el taller de Juan Torrents la revista “Luz y Unión”, el órgano oficial de la “Unión Espiritista Kardeciana de Cataluña” y entre los grupos figura el “Centro  Cristiano Espiritista La Esperanza” con sede en la calle Venero 3, 2º 2ª del Poblenou, domicilio seguramente  de alguno de sus componentes, aunque hay también quien lo sitúa en el mismo Paseo del Triunfo 4.
Delante de la revista “Luz y Unión” está la incansable Amalia Domingo Soler, que años antes, en 1889, junto a Ángeles López de Ayala (anticlerical, feminista y masona, como Amalia) y Teresa Claramunt, una anarquista de referencia,fundan la “SociedadAutónoma de Mujeres”, que se transformaría en la “Sociedad Progresiva Femenina”, una asociación feminista, quizá la primera, de activismo cultural. Y es que todo parecía confluir en esos tiempos …
Anuncios