Un paseo por las ruinas del Poblenou, el que fue gran barrio obrero de Barcelona.

Más reciente

EL PRIMER CEMENTERIO…

La inauguración en 1775 del Cementerio del Este de Barcelona, como elemento separado de las parroquias, siguiendo las costumbres higienistas, lo convierte en el más antiguo del país, diez años antesdel de San Ildefonso (Segovia) y doce de la Real Cédula que lo establece como norma en todos los “territorios del reino”.
Josep Climent i Avinent, Obispo de Barcelona (1706-1781).
Josep Climent i Avinent, obispo de Barcelona del 1766 al 1775,  propuso la realización de un cementerio alejado de la ciudad, fuera de sus murallas, y que fuese común a todas sus parroquias. La primera idea surge en 1768 cuando consigue del monarca Carlos III unos terrenos que habían expropiados a los jesuitas, expulsados de España un año antes.
Climent, considerado como “ilustrado” por muchos historiadores, es un personaje complejo, alterna ideas “modernas” para su época con su profundo y estricto “reformismo”, que le lleva a criticar al racionalismo y enciclopedismo francés, al que califica como “hez de los siglos”, y que con su rigidez moral
le lleva a decir, refiriéndose a Barcelona, “ este pueblo era
un infierno de lascivia, una Babilonia y se ha empeorado después que le gobierna un zardanápalo…”, el “zardanápolo” era el Conde de
Ricla, Capitán General de Catalunya y Secretario de la Guerra después, con el que estuvo en permanente conflicto. Un conflicto que mostrará otros rasgos más humanos del Obispo cuando se produce la revuelta de las quintas de 1773 y donde
después de una cruel represión con 14 muertos, protege a los rebeldes que encuentran cobijo en la Catedral.
Así pues, Josep Climent fue un hombre de carácter fuerte, enérgico y resolutivo, que en el caso que nos ocupa, la construcción del primer Cementerio fue determinante. El 13 de Marzo de 1775, dos días antes de presentar su renuncia, inaugura el nuevo cementerio de Barcelona, dentro del municipio de Sant Martí de Provençals, sus obras habían comenzado dos añosantes, y en Octubre se vuelve a su Castellón natal.
Dibujo basado en un plano de 1780, en el que aparece el camino al Cementerio.
Aquel cementerio tenía una planta rectangular, con altos muros para evitar las profanaciones. La capilla de su interior no animó a los creyentes a frecuentar un paraje despoblado y solitario. Tras la expectación inicial el nuevo cementerio contó con la oposición y rechazo de los habitantes de Barcelona, que siguieron durante unos años enterrando a sus difuntos identro de las murallas y sólo sirvió como sepultura de los pobres que morían en el hospital, acabando
como osario y entrando en un periodo de abandono, hasta que en 1813 las tropas napoleónicas lo destruyen por motivos de “estrategia militar”.
En 1818 se inicia, en el mismo lugar que el anterior, la construcción del nuevo Cementerio del Este, bajo el impulso del Obispo Sitjar, por el joven arquitecto Antonio Ginesi, encargado del proyecto, y fue inaugurado al año siguiente, cuando aún estaba inacabado.
Pero también éste nuevo recinto por su misma ubicación, granjeó muestras de rechazo y generó rumores y leyendas, como las que nos muestra el etnólogo y folclorista, Joan Amades: “Quan va inaugurar-se el cementiri que avui qualifiquem de Vell, al Poble Nou, que vingué a substituir els parroquials, la seva rodalia estava molt despoblada; sobretot de nit, baixaven molts llops, que furgaven les fosses i devoraven les restes dels difunts. Tant es així que l’any 1826 el municipi es veié obligat a prendre mesures per esquivar els llops del cementiri. El cas arriba a coneixement del veinat, que s’esborroná i promogué un moviment de protesta i de
resistencia a concórrer al cementiri per por que els familiars difunts no fossin devorats pels llops.La gent posa molta resistencia a no enterrar els difunts als fossars parroquials. Deien també que els fossers, allí, en aquell desterrament, ningú no els veia i desenterraven els difunts i es venien les despulles per fer botifarres i per fer sabó; igualment pretenien que els robaven les joies i les robes bones. Es contava d’una noia molt rica que la van enterrar tota enjoiada i ais tres o quatre dies les joies que portava les compra una párenta de la difunta a un argenter de l’Argenteria per a una noiaque li havia d’ésser nora. /../

Quan es van abolir els fossars parroquials i es funda el cementiri Vell s’establí a Barcelona el costum d’enterrar en nínxol, puix que fins aleshores s’havia sepultat a térra. Va correr la veu per la ciutat que els penjats i condemnats no els fóra permés d’ésser enterrats en nínxol, que aleshores passá a ésser enterrament distingit, i hom digué que era obligat de colgarlos a terra. Entre el veïnat es desperta aversió a deixar els difunts a térra, puix deien que feia condemnat, i totes les famílies van fer  per assegurar-se que ni ell ni cap dels seus havien de sepultar-se com els penats. Entre la gent humil posseir un nínxol es considerava com una propietatimportant i donava certa categoria.” Traducción al castellano 

Grabado de mediados del siglo XIX, con el cenotafio diseñado por Ginesi.

“Mutacions Poblenou” de LLUÍS PADRÉ CHECA

 

Mutacions PoblenouSnoicatum Uonelbop” es una obra del artista del Poblenou, Lluís Padré Checa, “Lord Checa”, un fotógrafo, performer y poeta visual, miembro del colectivo “La Fundició“, que tiene su espacio en esa antigua fábrica de la calle Pallars178.
Lluís es un “libertario al vacío” que ejerce desde una generación que se ha empapado de su barrio, pero de un barrio que poco se parece al de ahora y de allí su “desgarro”.
Mutacions PoblenouSnoicatum Uonelbop” es un documento sobre esa gran mutación que está sufriendo el barrio.
Una mutación no es una metamorfosis, no es un simple cambio, aunque complejo, de estado y de forma. Una mutación es una alteración del estado natural, algo que compromete a la información genética y eso es lo que ha pasado en el barrio obrero y fabril del Poblenou en las últimas décadas. No ha sido una evolución, un proceso natural, como nos pretenden engañar políticos y voceros del dinero, sino un producto de laboratorio donde se ha roto, alterado ya para siempre la personalidad del barrio, una mutación. Una mutación que tiene todos esos rasgos hacia la monstruosidad y la desproporción de los nuevos edificios del 22@ y a la vez, de todo su descomunal vacío vital. Pero que, como las grandes catástrofes tiene ese perverso poder de captar nuestra mirada.

:::::Los animales salvajes del circo ARTKATRAZ:::::

Los animales “salvajes” lo son principalmente porque son libres y es eso lo que molesta a los que quieren dominarlo todo…

Queda en pie practicamente solo un trozo pared donde cuelga aún el cartel de al lado de la antigua puerta de acceso, es como una burla desde el poder para demostrar su fuerza. Ubicadas en la calle Almogàvers en frente de la sala Razzmatazz, las naves de una antigua empresa de transportes SETSA y de una situada detrás, GALFER, donde se fabricaban frenos, son hoy un vasto solar derruido donde aún en sus paredes nos abren los ojos sus graffitis. 

Okupadas antes, es desde finales del 2009 cuando se convierten en un “hiperactivo” centro social, ARTKATRAZ, una escuela alternativa de artes escénicas. El pasado 7 de julio de este 2011 fueron desalojados por los mossos por una denuncia de la empresa inmobiliaria Metrovacesa propietaria de los locales que llevaban años abandonados. En el video que sigue los artistas de Artkatraz explican lo que fue la vida del centro durante ese tiempo.

Antonio Turón Turón (17-1-1920*al 8-3-2003)

Antonio Turón Turón había nacido en Híjar (Teruel ), pero de niño se trasladó a vivir con sus padres a Barcelona, primero al casco antiguo y después al Poblenou, donde desde muy joven, a los 13 años, entró a trabajar en la fábrica de “Can Girona”, donde también trabajaba su padre. Al poco tiempo se afilia a la CNT y a los 15 años ya está militando en las Juventudes Libertarias del barrio. También frecuenta el grupo del bar La Paz de Sant Adrià.
El 19 de Julio de 1936 en Barcelona sale a la calle y participa en el combate contra el cuartel del Crédito y Docks y después en los abastecimientos y oficinas de afiliación de las columnas Durruti y Ortiz. En 1937 lucha en el frente aragonés y hundidas las lineas, con la 24 División, en el Pirineo de Lleida.
Consumada la derrota pasa a Francia y conocerá los campos de Concentración de Bourg Madame, Vernet d’Ariège, Setfonts y Guegnon. Huido de los campos galos se interna en España y es detenido en Camprodón por la Guardia Civil e inicia un largo periplo por cárceles y batallones disciplinarios y es obligado después a hacer el servicio militar en Mallorca hasta junio de 1945.
A su vuelta a Barcelona contacta con compañeros cenetistas y de nuevo milita en la organización de las de Juventudes Libertarias, que editan el periódico “Ruta”.Es detenido en 1947 por la brigada político social y en Vía Laietana recibe una monumental paliza por la policía del comisario Quintela. Es condenado en un primer momento a 30 años de cárcel, pero debido 
a las irregularidades del consejo de guerra se le reduce la pena a 20, aunque por las reducciones por trabajo logra salir después de 11 años, en 1958 en libertad condicional. Primero en Madrid y luego en Barcelona contacta de nuevo con la CNT y forma parte del comité nacional, siendo detenido de nuevo en 1961.También tuvo un momento de debilidad en 1965 con su acercamiento a las tesis de cincopuntismo que implicabanuna entrada en la CNS vertical, pero de lo que se apartó en cuanto vió la trampa montada por el régimen franquista. Pero su personalidad generosa y´sacrificada está libre de cualquier sospecha.Participa en la Assemblea de Sants de 1976 para la reconstrucción de la CNT y aunque continúo en la vida orgànica, comenzó una intensa actividad cultural libertaria, en asociaciones como la ECA (Ecologia Cultura Arte), y en colaboraciones en el Centro de Documentación Històrico-Social/Ateneu Enciclopèdic Popular, ACEN,Ideas-Orto, Cénit, etc.

* Según otras fuentes nació en 1919:

María Teresa Martínez de Sas, Diccionari biogràfic del Moviment Obrer als Països Catalans, Edicions Universitat de Barcelona, Publicacions de l’Abadia de Montserrat. Barcelona, 2000.
Miguel Íñiguez, Enciclopedia histórica del anarquismo español, Asociación Isaac Puente. Vitoria, 2008

Ricardo Sanz, el afán de lucha y de leyenda.

Ricardo Sanz García, fue un dirigente anarquista nacido en Canals, provincia de Valencia, en 1898. Hijo de campesinos empezó a trabajar a los 12 años en una fábrica de harinas haciendo largas jornadas de más de doce horas. A los dieciséis años se traslada al barrio del Poblenou donde residían unos familiares y trabaja en una industria de tintorería textil, afiliándose a la CNT. Amigo de Pau Sabater “El Tero”,compañero de sindicato que trabajaba en el Poblenou en la tintorería “Canilla” y que sería asesinado por los pistoleros de la patronal. Formó parte del comité de huelga de “La Canadiense” del 1919.
Su actividad militante se acentúa a partir de 1920 y participa en las actividades del grupo “Los Solidarios”, es entonces cuando entra en la cárcel. “Mi escuela se inicia con la primera detención en el año 1920 y las prisiones de Zaragoza, Madrid, Barcelona, Eibar y San Sebastián fueron mis universidades y de la mayoría de los sindicalistas de mi época…”
Una vez libre combina su trabajo primero en la construcción y después en el “ramo del agua” con su participación en la denominada “gimnasia revolucionaria”, en la que se destaca defendiendo las tesis “faistas” contra los “treintistas” y publicando un furibundo opúsculo titulado “Los Treinta Judas”, a pesar de su aprecio tanto a Pestaña como a Puente. Ocupa cargos en el comité nacional de la CNT y mantiene una intensa actividad propagandística por toda la península.
La víspera del golpe fascista del 19 de Julio de 1936 es de los que velan armas como miembro del grupo “Nosostros” en el piso de Jover de la calle Pujades junto a García Oliver, Durruti, Ascaso, Ortiz, etc, para salir a la calle a combatir a los militares sublevados y mostrándose en primera linea en la lucha de Atarazanas.

Sanz es de los que duda entre seguir la consigna de García Oliver de “ir a por el todo” y la mayoritaria posibilista que acabaría en el colaboracionismo interclasista. Ocupa diversos cargos de responsabilidad, entre ellos el de jefe de la Columna Durruti, cuando éste muere en el frente de Madrid y que posteriormente se convertiría en la 26 División. Experiencia que relata en el libro “Los que fuimos a Madrid”.
Con la derrota en 1939, pasa a Francia donde es internado en el campo de Vernet y luego trasladado a Argelia y aquí una vez liberado por las fuerzas aliadas trabaja como panadero. En 1945 marcha de nuevo a Francia defendiendo las tesis colaboracionistas, pero su activismo va decreciendo y según los que le conocieron entonces cayó en gran medida en la megalomanía, quizá víctima de esa oratoria épica de aquellos tiempos y de haber vivido, en primera persona, el momento más álgido de la lucha de clases. Antes de morir en el 1986 asiste al congreso de 1983 de la CNT siguiendo a los escindidos.

:::::::::CEMENTERIO DEL ESTE (entrada):::::::::

MORS OMNIBUS COMMUNIS (La muerte es común a todos)
El Cementerio del Poblenou, también conocido como Cementiri de l’Est o Cementiri Vell, se crea en el 1775 para vaciar las fosas de las parroquias de Barcelona, por impulso del Obispo Josep Climent, hombre de ideas reformadoras, que por cuestiones de salubridad lo sitúa fuera de las murallas de la ciudad, en unos terrenos cercanos a la playa en el municipio de sant Martí de Provençals.De la primera expectación se pasó al poco al rechazo y al abandono. Cuestiones de disputas económicas y de costumbres relegó su uso como osera y entierro de los muertos del Hospital de Sant Pau. En 1813 fue destruido por las tropas de Napoleón por razones militares de defensa, y tres años después se reconstruye en un sobrio estilo neoclásico por el arquitecto Antonio Ginesi, con referencias al Egipto faraónico, tan de moda en aquella época, lo que le da ese aspecto esotérico añadido al funerario. El recinto adoptó un pretendido tratamiento igualitario en las tumbas, con la construcción de nichos a la estela del concepto democrático liberal, éstos eran ocupados por las familias pudientes, comerciantes y aristócratas mientras que trabajadores y gente humilde eran enterrados en las fosas comunes. Pero con el tiempo la misma clase burguesa con voluntad de distinguirse inicia la construcción de los panteones, en los espacios centrales que ocupaban jardines. Y allí se dan la mano la pompa, la ostentación y el valor especulativo del terreno, tan omnipresente desde siempre en el barrio.

:::::::::Francesc Canals Ambrós, “El Santet”:::::::::

En el Cementerio del Poblenou existe una tumba que sin duda es la más visitada, es el nicho en el que descansan los restos de Francesc Canals Ambrós, “El Santet“, que fue un joven que con apenas 22 años murió en el año 1899, según parece debido a la tuberculosis.
Vivía en la Plaça de la Llana con su familia y su padre, que era ciego, tenía un pequeño negocio de esteras. Francesc poseía fama de buena persona y desde la temprana edad de 14 años trabajó en los “Grandes Almacenes El Siglo”.

Los “Grandes Almacenes El Siglo”, unos almacenes para clases acomodadas

Tras su muerte, fueron sus compañeras de trabajo las que recordando su carácter caritativo y porque tenía fama de poseer dotes de adivinación, quienes ayudaron a popularizar el hecho de demandar su intercesión a la hora de obrar favores o prodigios. Se dijo que había predicho la fecha de su muerte y el incendio que consumió los almacenes “El Siglo”, aunque esto sucedió 33 años después.
Sin duda fruto de la superstición y de la influencia espiritista de la época se generó esa creencia milagrera, siempre que las peticiones no fueran de dinero. 
Un ritual concreto que hoy cumple la fórmula siguiente, el deseo anotado en un papel es introducido por la ranura del cristal de la lápida, después una sentida oración y por la derecha sin mirar atrás, se deja su tumba.
Sólo hace falta ver la cantidad de flores y exvotos que rodean la tumba y que ocupan doce de los nichos de alrededor, que se dejaron vacíos
, para convencerse de que seguimos teniendo los mismos miedos ancestrales que aquella gente de hace más de un siglo.